La guía práctica que ninguna familia debería saltear antes de tomar una decisión.
Comprar una vivienda no empieza viendo casas:
empieza conociendo tus números.
La mayoría de las familias se entusiasma con propiedades que “quizás” pueden pagar… y después aparece el estrés, la deuda y la sensación de estar corriendo detrás de las cuentas.
Por eso acá tenés una fórmula simple y realista para definir cuál es tu presupuesto real, ese que te permite comprar sin ahogarte y sin comprometer tu calidad de vida.
📌 1. El punto de partida: tu capacidad mensual genuina
Antes de hablar de precios, créditos o adelantos, necesitás saber cuánto podés destinar por mes a tu casa sin afectar tu vida cotidiana.
La regla es muy simple:
✅ Tu cuota ideal no debe superar el 25%–30% de tus ingresos familiares netos.
Si una familia gana $X al mes, la ecuación es:
🧮 Capacidad de pago mensual = Ingreso neto familiar × 0.25
(Para máximo margen, podés usar × 0.30)
Ejemplo:
Si ganan $600.000 entre todos los ingresos:
600.000 × 0.25 = 150.000 → ese debería ser tu tope de cuota.
📝 2. ¿Y si no voy a sacar crédito?
Incluso sin crédito, esta fórmula sirve.
¿Por qué? Porque te indica cuánto podés destinar al ahorro real para llegar a tu anticipo sin sacrificar estabilidad.
Ejemplo:
Si podés ahorrar $150.000 al mes de manera saludable, en un año juntás $1.800.000 para anticipo.
🧩 3. Sumá el ahorro que ya tenés
Tu presupuesto real es la combinación de:
- 💵 lo que ya ahorraste
- 💳 lo que podrías pagar mes a mes
- 🏦 y si aplica, la financiación disponible del vendedor o del banco
Acá aparece la fórmula completa.
🔢 4. La fórmula definitiva de tu presupuesto real
🧮 Presupuesto real = Ahorro actual + (Capacidad mensual × cantidad de meses financiados)
Ejemplo práctico:
- Ahorro actual: $4.000.000
- Capacidad mensual: $150.000
- Financiación posible: 36 meses (3 años)
Entonces:
4.000.000 + (150.000 × 36)
= 4.000.000 + 5.400.000
= $9.400.000 de presupuesto real
Eso es lo que podés pagar sin endeudarte de más.
🧠 5. Ojo con los gastos ocultos
Mucha gente calcula solo el precio final de la casa y se olvida de:
- Escritura
- Honorarios
- Impuestos de transferencia
- Mudanza
- Refacciones iniciales
- Amoblamiento básico
Una buena referencia es sumar un 10% extra sobre el presupuesto total.
📍 6. ¿Qué pasa si la propiedad que quiero se va un poco de mi número?
Tenés tres caminos sanos:
- Seguir ahorrando unos meses más
- Buscar financiación con mejores condiciones
- Elegir una propiedad que acompañe tu etapa actual, no la definitiva
Endeudarse más allá del 30% del ingreso familiar no es una buena estrategia, incluso en un mercado que parece una oportunidad.
✨ Conclusión: El número no miente
Antes de enamorarte de una casa, enamorate de tu estabilidad.
Cuando calculás tu presupuesto real, tomás decisiones más seguras, evitás sorpresas y llegás a tu hogar con tranquilidad.
En Fos Inmobiliaria ayudamos a familias a entender exactamente cuánto pueden invertir sin poner en riesgo su día a día.
Si querés que te ayudemos a sacar tu número real, escribinos: te asesoramos sin costo.

